viernes, abril 20, 2012

La materia prima del entretenimiento


Recuerdo que una de las cosas que me cautivaron de los juegos de rol la primera vez que me hablaron de ellos fue la escasez de requisitos materiales para, en comparación, pasar horas y horas de entretenimiento y abstracción. Fue durante una conversación telefónica con un amigo que ya lo había probado y había flipado (hola, Álex). Tal como la recuerdo, estaba tan emocionado con la experiencia que no se molestó demasiado en `ponerme en antecedentes y me pasó directamente a contarme la experiencia de juego, lo que hoy en día llamaríamos pomposamente un actual play de la sesión. Me contó que eran varios aventureros embarcados en una búsqueda que les había llevado hasta unas cavernas llenas de orcos con los que tuvieron que batirse el cobre. Como digo, yo no tenía los antecedentes, y a medida que avanzaba el relato mi mente empezó a producir una cantidad imposible de tableros, fichas y parafernalia que hacían prácticamente imposible jugar a eso del rol sin un desembolso (por decir algo) considerable.

Así que le expuse mis dudas al respecto y me dijo que "¡se juega sin tablero, sin fichas, sólo con unas hojas de papel, unos dados y una cosa que se llama hoja de personaje!". Eso acabó de noquearme, porque de repente el panorama había pasado de un abarrotamiento sobre la mesa de juego a unos requisitos mínimos para producir un efecto multiplicado. "Toda la partida se desarrolla en la imaginación". El juego se llamaba Rune Quest, y el concepto ya me había seducido irremediablemente. No tardé nada en seguir explorando las posibilidades de este nuevo aspecto del ocio, impulsado por la febril imaginación de un protoadolescente que, a la vez, era la materia prima de tales juegos. Me compré la primera edición del juego de rol del Juez Dredd de GDW, uno de mis ídolos del cómic de entonces, y de ahí salieron algunas de las partidas más memorables que recuerdo.

Pero la rueda del tiempo gira inevitablemente y todas las cosas cambian. Estos cambios, no sólo en la perspectiva, idiosincrasia y diseño de los juegos, se ha hecho notar también en lo que se podría llamar el soporte. Sobre todo desde el salto tecnológico de la sociedad occidental, donde, casi de la noche a la mañana, nos hemos vuelto todos wireless, portátiles y dueños de smartphones, tablets, apps y demás, el rol está cambiando su fisionomía a pasos agigantados. Al menos en apariencia. Y es una prueba definitiva de que me estoy haciendo mayor, porque a mí particularmente tanto artificio adosado a un juego que nación del minimalismo de sus antípodas me echa para atrás. Si antes necesitabas esa hoja de papel, esa hoja de personaje, unos dados, lápiz y mucha imaginación, ahora parece que si no tienes una tablet con sus respectovas aplicaciones de juego, los manidos tokens y conexión permanente a Internet para bajarte material, no sabes o no puedes jugar. Y a eso súmale que sería ideal que cada jugador trajese su portátil y contase con una copia en pdf del juego en cuestión, o la pantalla del mismo para una referencia rápida. Un generador de tiradas aleatorio no estaría de más tampoco, así como un programa de gestión de contenidos de audio para programar las pistas que usaremos para ambientar la partida y que entren en el momento adecuado de la narración. ¿Qué será lo siguiente? ¿Sustituir las patatas de bolsa por raciones deshidratadas de cosmonauta?

La verdad es que tanta parafernalia, aparte de nutrir las ansias de atención de los profetas de las nuevas tecnologías, a mí me echa para atrás. Yo usaba un papel e iba dibujando el mapa a medida que mi mente me lo sugería, teníamos una fuente con todo tipo de comida basura y un puñado de dados en el centro de la mesa que a veces ni tocábamos, porque sí, mi grupo y yo éramos de los que disfrutábamos poniendo las tiradas al servicio de la partida, y no al revés. ¿Y la música? Pues me cogía una banda sonora y la dejaba de fondo. O varias, y mientras los jugadores iban devanándose los sesos para decidir el siguiente movimeinto, yo cambiaba el CD en el loro que había sobre la mesa.

Creo que el rol así practicado es mucho más estimulante y fiel al viejo concepto de la imaginación y el reglamento como base a la pirámide de la suma diversión. Al menos era más barato.

Y luego nos preguntamos por qué la gente nueva no llega. ¿Es que nadie se plantea que tanto requisito mínimo echa para atrás a más de uno? Y no sigo, porque de esto mismo me gustaría hablar en otro momento más extensamente.

17 ideas ingeniosas:

AOH/Rasczak dijo...

Pues yo soy de la opinión que lo más cómodo es seguir usando papel, lápiz y punto, incluso los mapas me gusta tenerlos en papel.

Para lo único que las nuevas tecnologías me vienen de perlas, es para no tener que imprimirme las aventuras para poder usarlas (sobre todo porque muchas veces las voy modificando mientras se desarrollan y al final para jugar, tenía que imprimir en cada sesión).

Además, creo que mantener las cosas lo más "clasico" posible, para dar la imagen más nítida posible de donde está la clave: la imaginación pura y dura.

Wulwaif dijo...

@Avatar, es que tu juegas a RetroRol, y eso es una Mierda, no está actualizado y hay que imaginarse hasta las hojas de los arboles caídos en el camino.

Zinc dijo...

Debo disentir.

Yo no estoy de acuerdo en utilizar nuevas tecnologías si entorpecen el proceso (tengo un máster, por ejemplo, que emperrado en ponernos el tablero de cuadritos de gurps en el ordenador se tira siglos para configurarlo, cuando con un battlemat simple y un rotulador se arregla).

Pero hay tecnologías que enriquecen la narración. La música, si está bien escogida, otorga un grado. Y eso se consigue con un ordenador.

Un generador de dados es útil si te has dejado la bolsa, aunque nunca sustituirá al tacto real.

Internet... Es muy útil. En un momento dado usar googlemaps para hacerles entender dónde está qué en una campaña da mucha impresión. Mis jugadores lo notan, yo les puedo decir "está en la otra costa de EEUU" pero cuando les muestro de verdad el mapa flipan. Y tanto digo eso como para encontrar datos reales en campañas históricas. Repito: siempre y cuando no entorpezca la partida. Y pongo un ejemplo:

Partida de cthulhu, año 1920. ¿Hay aviones de pasajeros? Si la pregunta sale pronto en la partida, le doy a wikipedia MIENTRAS LA PARTIDA CONTINÚA y voy buscándolo para tener el dato listo cuando toque embarcar. Si la pregunta sale justo al momento de embarcar, me lo invento y listos. Pero no está de más tener un soporte para esta y otras mil cuestiones.


Creo que hay que renovarse. Yo creo que mostrarles un mapa del mundo de juego a los jugadores es un soporte y una ayuda a la imaginación. Enseñarles una foto en un momento dado puede dar un resultado que tu narración no ha conseguido.



La tecnología no ha de sustituir a la narración, pero puede hacer mucho por enriquecerla.

Avatar dijo...

@Rasczak, somos viejunos. Otra cosa es que nos lo creamos XD

@Wulwaif, si al final seré yo el que juegue a retroclones sin darse cuenta, ¡con lo que me gustan! XD

@Zink, en realidad no digo que las tecnologías no deban convivir con la narración tradicional, sino que ésta no debe verse supeditada por aquéllas, en la línea de tu útlima frase. A mí un mapa cuadriculado ya me jode la idea, porque como más disfruto es imaginando la situación. Y has dado en el meollo, no sé si dándote cuenta o no: "Enseñarles una foto en un momento dado puede dar un resultado que tu narración no ha conseguido." Si la narración no lo ha conseguido, no es porque el soporte lúdico pida meter todo tipo de gadgets, sino porque el narrador no lo ha sabido hacer bien :)

Surien dijo...

Estoy de acuerdo al 80% más o menos. Esto es como lo de los libros y los eReaders y las tablets. Los libros son para leer, normalmente para nada más. Si los lees en un eReader no hay problema, pero si lo haces en una tablet hay una alta probabilidad de que te distraigas de esa lectura con la cantidad de cosas que ofrece la tablet.

Yo soy entusiasta de las nuevas tecnologías y me gusta usarlas si realmente mejoran mi experiencia, pero en el caso del rol, hay que tener cuidado, porque es muy fácil distraer la imaginación y una buena partida de rol se disfruta cuanta más inmersión proporciona.

Ahora bien, en lo de la música ya no estoy tan de acuerdo. La música bien elegida e introducida en el momento exacto, con el volumen exacto y el ambiente exacto, ayuda muchísimo a la inmersión y desde luego las partidas más geniales que he jugado, han tenido este componente en mucho cuidado. Lo de poner un CD de fondo, no es que esté mal, pero sólo ayuda un poquitín al ambiente, no tanto a la inmersión como cuando se seleccionan canciones por escenas y se controlan bien para meterlas en el momento justo.

Saludetes!

Avatar dijo...

Sin duda lo de la música es uno de los puntos más endebles de mi razonamiento. En realidad sólo digo cómo lo hacía yo antes de que existiesen las facilidades que permiten un uso de la misma más eficaz y sobrevivíamos sin problemas. En todo caso me reafirmo: si la narración se supedita a la tecnología, creo que nos dejamos por el camino parte de la esencia. Cada cosa en su sitio :)

Surien dijo...

Maldición!! En este blog no puedo hacer +1, así que ya no puedo mostrar mi acuerdo total con tu última afirmación.

Jajaja

Avatar dijo...

Bueno, me vale de palabra, aunque tenga que ser más "artesanal" XD XD

Athal Bert dijo...

No creo que se trate de requisitos mínimos, al menos en la mayoría de casos. Son herramientas al servicio de la partida, algunas son útiles y algunas sencillamente no. Y dependerá tanto del que las utiliza a la hora de narrar, como del que "recibe" la narración, y de como se utilicen. Hay algunas que son más útiles que otras y hay otras que nos pueden cegar, pero a que a la hora de la verdad un lápiz y un papel nos basta, o resulta más ágil. El criterio está en los que juegan. En realidad estamos casi en el mismo debate sobre las miniaturas. A nivel personal, la gestión del sonido me parece bastante útil, sobretodo en escenas concretas más que como música ambiental), un programa que me tenga ordenadas las notas de la partia lo mismo (porque suelo tener muchas y a veces no encuentro alguna :P) y alguna imagen de apoyo (no me vale el argumento de que la narración no ha conseguido su objetivo, a veces simplemente es demasiado complicado, y el poder de las imágenes lo conocemos todos). Otras cosas hasta ahora no me han aportado nada o me dan demasiado trabajo para sus resultados. Eso no quiere decir que no trate de estar al día para ver como evolucionan, y además compartirlo, claro. Pero, claro, es una opinión y mi propia experiencia. Al final no es más que el 3D y las películas, si no está sustentada por un buen guión una mierda de peli en 3D no deja de ser una mierda.

Lord Tiempo dijo...

Yo sigo utilizando papel y lápiz, y herramienta basadas en el papel y lápiz. Tarjetas con los pnjs, mapas en papel y todo eso... Aunque si que pienso que el que no sea una afición supersofisticada con mucho apartado visual (parece que ya los dibujos que te cagas de los manuales no son suficientes para las nuevas generaciones) y todo eso hace que a la gente le cueste entrar :S

Uro dijo...

En mis partidas, la imaginación siempre gana a la parafernalia. Es más importante jugar e imaginar que crear un tablero de cuadritos.

El combate táctico está bien, pero para eso no juego al rol, juego a un wargame.

Francamente, para mi un juego de rol debe llevar un libro, papel, lápiz y algunos dados. Por eso me gusta Chtulhu, Esoterroristas, Aquelarre, Zombies y algunos pocos más.

Y por eso vendí el "Warhammer, juego de rol" dos días después de comprar el manual del jugador. ¿Fichas, dados especiales, cajas de jugador, cartas de monstruo separadas...? Venga ya, hace falta gastarse 120 euros antes de empezar a jugar.

Uno de los grandes aciertos en rol de los últimos tiempos es el Dragon Age, es sencillo de aprender, sencillo de jugar y no es un tostón infumable. Prefiero Chtulhu Edad Oscura para dar espadazos, pero Chtulhu siempre gana.

La tecnología me ayuda... con música, información puntual, diseños de mazmorras y cosas así, pero con un lápiz y una libreta me arreglo de sobras. Para mí es esa la gracia del rol.

Avatar dijo...

Athal, yo el problema lo veo con el mensaje que se transmite a los posibles nuevos aficionados. Si desde la trinchera insistimos tanto en la parafernalia, a lo mejor los ahuyentamos. Creo que habría que insistir en la misma medida en los valores intrínsecos del rol: que si se quiere, basta con la vastedad de un puñado de imaginaciones sentadas alrededor de una mesa :)

Lord Tiempo, hombre, yo desearía que los nuevos jugadores que se acercasen a la afición lo hiciesen por algo más que los vistosos dibujos de un manual :p En mi experiencia me he topado con reticencias más complejas, como que algunas personas no alcanzan a comprender el concepto mismo de narración lúdica interactiva, que son los juegos de rol.

Uro, te entiendo perfectamente en cuanto a lo del Warhammer. Para mí, la mejor edición en cantidad precio es la que sacó la Factoría (que yo tengo en inglés). En el básico venía lo que en la segunda edición sacaron en varios volúmenes. Por lo demás, totalmente de acuerdo.

Athal Bert dijo...

No te falta razón, pero entonces habrá quien se quejará de posts de perogrullo. XD Y no nos engañemos, son menos llamativos.... pero lo que realmente me interesa de la reflexión es cual sería la idoneidad de uso de medios ante una partida de iniciación?

Avatar dijo...

¿Iniciación? A mi modo de ver cuanto más sencillo sea para un neófito, tanto mejor. Luego que decida él, si ahonda en el tema, cómo quiere hacerlo.

Sirux002 dijo...

Siento disentir. Cuando inicias a un neofito del rol, no creo que le vayas a echar para atras a la hora de jugar porque haya mas o menos parafarnalia "necesaria". Como mucho, le puedes echar para atras a la hora de dirigir en el futuro si le das la idea erronea de que se necesita toda esa parafarnalia para dirigir una partida.

Bueno, para ser mas exactos, hay cierta parafarnalia que si puede enturbiar la sensacion de juego para un neofito a mi parecer, como son las cuadriculas de combate (nunca me han acabado de gustar ni para D&D) o quizas, las miniaturas. Pero el resto, no van a echar a un neofito para atras a la hora de jugar cuando son utilidades y herramientas que el usa, gestiona y necesita, no los jugadores.

Como ya ha sido mencionado, la musica o pistas de sonido colocadas en determinados momentos tienen un poder de ambientacion superior al que te pueda narrar un master, puedes narrar lo bien que quieras como el unico sonido de la cueva son las gotas que caen del techo, pero si lo acompañas con una buena pista de sonido...el efecto es muy superior. Igualmente, por muy buen master o narrador que sea, el poder de una imagen es siempre destacable, como se suele decir, una imagen vale mas que mil palabras.

Creo que la experiencia rolera puede ser mas estimulante cuando se estimulan todos los sentidos, el visual con imagen, el auditivo con musica/sonidos, ademas de estimular la imaginacion con una buena descripcion.

Por ultimo, ciertas herramientas como dicen, un generador de dados cuando se te olvido la bolsa (me ha pasado), libros en pdf como segundo libro, notas del master...pueden hacer la tarea de dirigir menos ardua.

Yo por ejemplo, por falta de medios pero sobretodo por vagancia, nunca me he currado imagenes de ayuda, musica y pistas de sonido, mapas...hasta hace poco, despues de tantos años. He de decir, que la experiencia fue mucho mas enriquecedora cuando es bien usado y todos los jugadores, algunos novatos y otros veteranos, lo agradecieron y disfrutaron.

Todo ayuda si es bien llevado. Ya no es que esa parafarnalia supedite la narracion ni la sustituya, pero si que la complemente.

Avatar dijo...

Claro que como apoyo son todas herramientas útiles y complementarias. Lo malo es que, al hacer tanto hincapié en ellas se puede transmitir al neófito la idea de que va a necesitar todo eso para empezar a jugar, ahí está el matiz. No estoy en contra de tales ayudas desde su base, sino de cierto uso que se les pueda dar, hasta el punto quizá de ahogar la esencia, que es la narración (al menjos en mi opinión).

Ahora ponte en el pellejo de quien quiera empezar. Internet es un océano lleno de blogs y espacios donde la mayoría de usuarios son jugadores avanzados que hablan de los mapas cuadriculados, los tablets y el software pertinente como si hubiésemos nacido con ello. Admitamos la remota posibilidad de que el neófito se vea un poco sobrecogido por tanta parafernalia y prefiera volver a las partidas de dominó :p

Sirux002 dijo...

Bueno, la verdad es que estaba considerando la posibilidad de que un neofito se sintiese abrumado o no desde el punto de vista de mi experiencia. Pero claro, en mi epoca de neofito, los blogs de rol no existian y no todo el mundo tenia internet. Puede que tengas razon, ahora las nuevas generaciones buscaran como jugar al rol en internet y se podrian llegar a ver sobrecogidas. Aun asi creo que seran los menos, o eso espero jeje

saludos!