martes, abril 03, 2012

'Chernobyl Diaries', el terror documental que se nos viene encima


Vale, os propongo un juego. Buscad una coctelera y metedle la típica historia de jóvenes que se meten donde nadie les ha llamado (también conocido como turismo extremo), un entorno abandonado de la mano de Dios, como la ciudad de Pripyat, un guía con mucho sentido del humor pero poca memoria para revisar el motor de la furgoneta de antes de la Guerra Fría y aderezad el conjunto con el ingrediente de moda: el género documental. Agitadlo bien y... ¿qué os sale? ¿'Las colinas tienen ojos'? Error. Lo que os sale es 'Chernobyl Diaries'.

A priori, estamos ante un film que apuesta por el género documental para trasladarnos una atmósfera terrorífica que difícilmente conseguirán formas narrativas más impersonales. Su puso de moda, recordemos, con 'El proyecto de la bruja de Blair' y que se ha repetido en los últimos tiempos hasta la saciedad (no, náusea todavía no). Y no me parece mal, porque el terror documental te mete de lleno en la situación, lo que no quita que esta película apeste por los cuatro costados a falso terror documental. Porque a todas luces parece obedecer a una fórmula tan vieja como el bueno de Jason o Freddy Krueger, pero con la piel cambiada. Y ya se sabe lo que pasa con la mona y sus vestido de seda.

Admitiendo que me ha picado la curiosidad, sobre todo al haber niños implicados (no hay nada que más miedo me dé un unos niños con mala hostia y ganas de arrancarte la vida), estoy dispuesto a apostar que al final será un argumento como todos los que precedieron a éste desde el terror no documental. A saber, opción uno: mueren todos, salvo una de las chicas, que se salvará por los pelos y llegará al "mundo civilizado" con la ropa hecha andrajos, sucia tras haberse arrastrado por lodazales y presa de un pánico histérico. Variante: será un final abierto, o sea, que dan esquinazo a los malos, o los matan, pero justo antes de los títulos de crédito van y mueven un dedo. Secuela servida. También cabe la posibilidad, más remota quizá, de que no sobreviva nadie y los habitantes de Pripyat queden a la espera de más víctimas, que seguramente vendrán en la secuela (a ser posible fuerzas especiales spesnaz (y así ya tenemos nuestra particular versión de Resident Evil y Aliens, todo en uno).

Ironías aparte, la verdad es que no sé qué pensar. ¿Y vosotros?